Belleza y Cocina

Flores © Jordi Verdés Padrón

Imagínate que eres un compositor o creador de sensaciones. ¿Qué alimentos elegirías para una ocasión especial? ¿Qué te apetecerá beber? ¿Qué te apetecerá comer?

No te resultará difícil salir de tu guion habitual, si te prometo que con los alimentos que cocinaré con amor para ti, vas a estar bella. Tampoco te será difícil aceptar, que todos y cada uno de estos alimentos vienen de estas maravillosas tierras repartidas entre islas, llenas de sabrosuras, como es Canarias. Pregúntate seriamente si será este mi secreto para repartir belleza. Compartido entre compañeros cocineros, amantes y defensores de los productos nuestra región.

Todos disponemos de un «vehículo» de alta gama. Tú, que mereces irradiar encanto, ser especial e interesante, también lo usas. Coloquialmente lo llamamos «CUERPO». Tu misión es alimentarlo, mimarlo, cuidarlo. Dime «linda carrocería», ¿qué variedades de gasolinas sueles usar? ¿A dónde pretendes llegar? Para continuar así, con un cuerpo vistoso y digno de desconsuelo, no albergues dudas: «Del interior al exterior». No lo digo yo, lo contó Hipócrates hace miles de años. «Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina». ¡Fíjate! Ha pasado tanto tiempo, sin embargo, yo aún sigo pensando que él tiene razón. Y me interesa. ¿Cuál es tu opinión?

Te repito, si quieres ponerte bien guapa, te pregunto, ¿a dónde pretendes llegar? ¿Qué cantidad de ingrediente «amor» comes para conseguirlo?

Mi opinión de «cocinante», al igual que muchos amigos cocineros, es que, nuestra labor no se simplifica en saltear unas simples verduras, o en adobar un atún.  Todo empieza al seleccionar el mejor producto. En suplicar al frutero, pescadero o carnicero la mejor pieza de cualquiera de sus productos. El mejor pescado azul, la mejor proteína, la mejor grasa. ¿Acaso nuestra labor de cocineros no debería empezar buscando lo mejor para ti? Sólo hace falta verte para darse cuenta de que, mereces siempre lo mejor.

Alimenta y aliméntate bien, es fácil, sólo tienes que dudar. En la duda está el poder de evitar todo asentimiento, y eso basta para evitar el error. El peor error, es atreverte a comer «veneno» y arriesgarte a morir, arriesgarte a perder toda tu belleza.

No te preocupes, déjalo en mis manos. Dame la oportunidad de alimentarte y ponerte muy bella, una y otra vez.

Carlos Gamonal