Pulpo con papas negras y vinagreta de pimientos rojos

Detalle de pulpo © Jordi Verdés Padrón

Ingredientes:

  • Principales: Pulpo guisado, papas negras arrugadas.
  • Vinagreta: 4 pimientos grandes rojos carnosos, 8 c.s. de aceite de oliva virgen extra, 4 c.s. de vinagre blanco, sal gorda al gusto, pimienta picona al gusto.

 

Elaboración y procedimiento:

1. Se cocina el pulpo, hasta que esté tierno en agua con una hojita de laurel. Una vez frio corta los rejos en rodajas sesgado de un centímetro aproximadamente.

2. Se lavan muy bien las papas negras, luego se arrugan de manera tradicional. Recomendamos añadir limón cuando se estén arrugando, para que la sal quede más blanquecina. Una vez cocidas, las escurrimos y dejamos reposar.

3. Para la vinagreta, troceamos en dados pequeños los pimientos. En un bol añadimos el aceite, vinagre, mezclamos bien, le añadimos la pimienta picona y la sal al gusto. Añadimos el pimiento. Mezclamos y reservamos en nevera para que esté fría.
Emplatado:

En el plato antes de añadir ningún ingrediente, añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, justo en el centro. Después se corta las papas en rodajas, yo recomiendo dejar la cáscara, las posamos sobre el plato hasta cubrirlo. Cubrimos las papas con la vinagreta de pimiento. Sobre esto, ponemos el pulpo que ya teníamos previamente cortado. Añadimos un poco más de aceite, sal en escamas y si nos apetece un poco de pimienta recién machada. Ponemos en el horno a temperatura moderada (80ºC) unos 5 minutos y a disfrutar.

Recuerdos. Hay recuerdos que nunca se olvidan. Cuando era niña, los viernes salíamos antes del cole y la guagua nos dejaba en Calvo Sotelo, donde mis padres tenían, su negocio de comidas para llevar. El espacio dedicado al público no era muy grande, recuerdo que había tres neveras grandes expositoras. En las paredes colgaban diferentes tamaños de estanterías, cargadas de diferentes productos, como si fuera un colmado o tiendita de pueblo. Sin embargo, cuando te adentrabas en las tripas del negocio, en el obrero, tengo que reconocer que desde mi perspectiva, era enorme.

Ese día baje al sótano para saludar a papá. El estaba en la parte de las cámaras, en la zona de despiece. Era un espacio pequeño, donde había una mesa de trabajo larga y no muy ancha, seguida de un fregadero enorme. Seguro que me podría haber organizado una buena bañera improvisada dentro de uno de los senos del fregadero. «Papá, ¿qué haces?» «Nena, aléjate un poco, no quiero salpicarte. Estoy pegando al pulpo» «¿Te mordió? ¿se portó mal?» Entre risas me dice «No, no. Esto que estoy haciendo, pegar al pulpo, es para ablandarlo. Es demasiado fresco. Está muy duro, si no le pego, me quedará muy duro por mucho que lo cocine».

Creación de la familia Gamonal del año 1.999