Proporciones para un niño de 7 a 8 añitos
Ingredientes:
- 12 kilos de LIBERTAD sólida para experimentar sin lÃmites.
- 7 kilos de CURIOSIDAD de diferentes sabores en formato «granulado».
- 3 litros de DUDAS e inconformismo ante lo establecido, preferiblemente lÃquida.
- 5 kg de OPORTUNIDADES variopintas, con huesos, pipas y espinas, sin limpiar.
- 200 gramos de MOTIVACIÓN, con salud fÃsica y mental, en formato bayas como los granos de pimienta…, que explote todo su sabor, que sea un placer efÃmero y desaparezca rápidamente.
- PERCEPCIÓN y ATENCIÓN a gogó, sin lÃmite de cantidad, pero que sea de textura densa, cremosa, integradora.
- Especies: MIEDO y VALENTÃA en las mismas cantidades, importante mantener esta proporción.
El procedimiento se espera que esté dividido en cuatro fases como mÃnimo.
Procedimiento inicial:
Mezclar todos los ingredientes dentro de un ser humano consciente lo más pronto que le sea posible.
Caliente suavemente la mezcla en un entorno de amor familiar constante y libre de conflictos armados en la puerta de su casa. Evite en todo momento batir los ingredientes; sin duda, será preferible permitir que sea la cocción de la vida quien integre las diferentes esencias y substancias…, que sea la osmosis de cada momento las que impriman carácter sin deformar el conjunto del guiso…, sin abusar de las prisas, permitir que se mezcle e integre bien todo lo que se tenga o deba integrar (resulta curioso que este tipo de cocción tan larga en la que sào sà se produce evaporación en vez de perder peso con el tiempo se gane).
Procedimiento fase (En esta fase de la cocción me encuentro yo ahora):
Y Ahora, lo que más rabia me da es saber a ciencia cierta que esto se acaba…, aunque quede mucho aun por disfrutar y descubrir. También me encuentro con algunas amarguras en la vida, pero gracias a dios tengo la «farmacia del olvido» y esos sabores no se mantienen, desaparecen o mutan.
También me encuentro en un punto de mi vida que al probarme, al degustar cómo va mi cocción, al concenciarme… descubro que lo mejor que me ha pasado es que ahora soy capaz de «comprender». Comprendo mejor. Comprendo que la energÃa creativa que fluye cuando lo hace no es mÃa ni de mi propiedad. Comprendo que Yo NO SOY lo que como… Yo como para SER. Y esto es muy importante para mà pues me va la vida en ello: para mantener activa mi energÃa creativa NO SOLO debo mantenerme vivo, TAMBIEN debo mantenerme saludable. Lo tengo cristalino: «Tengo un cuerpo que uso», este que ustedes pueden ver. Yo soy esa mota de consciencia que se apodera de él y cree manejarlo, cree que hace algo. Mi cuerpo es como un vehÃculo, le doy gasolina a modo de comida para funcionar. ¿Hasta dónde quiero llegar? ¿Qué tipo de combustible consumo para conseguirlo? En nuestra casa, en el Mesón el Drago, solo ofrecemos los alimentos que consideramos lo mejor de lo mejor. Ojalá ustedes, nuestros queridos comensales hayan disfrutado de una agradable y totalmente desapercibida digestión.
Carlos Gamonal
