Siempre he sido buena de boca, vamos que como de todo, aunque he de reconocer, que, de niña, había ciertos alimentos que los tenía apartados, no los probaba. Esto cambió cuando empecé a estudiar cocina. Mi padre de dijo «Priscila, todo buen cocinero, come de todo y da la oportunidad de probar y educar a su paladar». Esas palabras se grabaron a fuego en mi piel.
Me obligué a probar aquellos alimentos que nunca, bajo ningún concepto, me permitía probar, no sé, las cebollitas en vinagre, los pepinillos, las alcaparras, la grasita del jamón, el tocino, los polvorones, dátiles, mantecados…, en fin.
¡Ay mi madre! La de cosas que me estaba perdiendo.
Nunca he sido una desconsolada por los polvorones, vamos que no me han llamado la atención, todo lo contrario, ni me molestaba en darles una oportunidad. Fue hace ya varios años, que un amigo, nos enseño la receta de su bisabuela. No me refiero a darnos la receta y ya está, todo lo contrario, se puso un delantal, la preparó delante de nosotros, nos dio los trucos y, sobre todo, nos trasmitió el amor que él sentía por esta receta. Fue el cariño con el que preparó los polvorones, lo que me dio la curiosidad de probar aquel pequeño bocado.
Las recetas hay que compartirlas. Ser generoso a la par que honesto a la hora de transmitir el legado, o receta, que hemos aprendido. Por eso, me gustaría regalarles esta receta de polvorones.

Ingredientes: 312g harina común // 100G azúcar lustre o glas // 100g almendras crudas con piel // 100g manteca de cerdo // ½ cc canela molida // rayadura de limón y naranja (al gusto) // sal fina (una pizca)

Procedimiento:
1. HORNO: Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo sin ventilador. Esta temperatura es fundamental para tostar las almendras y dorar la harina. Cada horno es un mundo, yo tardé 20 minutos para tostar las almendras y 30-35 minutos para dorar la harina. La harina, hay que sacarla varias veces del horno para mover/mezclar la harina y así el dorado queda parejo. Hay varias tonalidades de tostado, depende de la intensidad que estés buscando. A mi me gusta que la almendra esté doradita, aunque puedes dar varios tostados diferentes a la almendra si quieres un sabor más intenso. Lo mismo pasa con la harina, depende del tostado consigues un sabor más intenso o suabe. Todo es experimentar. Ambos hay que dejarlos atemperar o que se enfríen un poco.
Importante. Baja la temperatura del horno a 130ºC con calor arriba y abajo y sin ventilador. En el tiempo que preparamos la masa del polvorón conseguimos la temperatura media que necesitamos.

2. Temperatura correcta de la harina y las almendras. Es fundamental que estén tibias, tirando a fría. Harina. se tamiza y se vuelve a pesar. Almendras. Se trituran con piel y todo, a mi me gusta dejar algún que otro trocito, también las vuelves a pesar.
3. Mezclar todos los ingredientes secos (harina rubia, almendras molidas, azúcar lustre, canela, ralladuras naranja y limón, sal) hasta integrar los ingredientes. Poner en el bol de la batidora, con la pala o árbol (si quieres lo puedes hacer a mano) junto con la manteca. A velocidad 1 lo mezclas hasta integrar. Si te queda harinoso no te preocupes, vas por buen camino. Si tomas un puñadito y lo aprietas en la palma de la mano y queda compacto ya lo tienes. Si por un casual, al apretarlo no se queda compacto, entonces puedes añadir un poco más de manteca o un chorrito de agua, un fisco, que si no la liamos.

4. FORMA: Lo puedes formar a mano, con la técnica de apretar o lo puedes compactar en una mesa con la ayuda de un rodillo y luego cortar con un corta pastas. E incluso, puedes utilizar un saca bolas para helado, te quedan en forma de semi esfera muy chulas. En fin hay muchas posibilidades, eso depende de cada uno.

5. COCCIÓN: Una vez dada la forma, ponemos el polvorón sobre un papel sulfurizado o encerado para horno, lo dejamos cocer durante 45 minutos a 130ºC. Una vez finalizado el tiempo, sacamos y dejamos atemperar. Espolvoreamos con azúcar lustre/glas.

Puedes envolverlos con papel de seda o papel de celulosa fina. Te sirven las servilletas que ponen en los bares, esas que no secan, son perfectas para esto. Esta receta, da para unos 28-30 polvorones como los que ves en las fotos. Si te animas a hacer una mayor cantidad, te recomiendo que los guardes en un recipiente hermético. Te pueden durar hasta dos meses.
Priscila Gamonal
