Las mujeres reconquistan la cocina

Priscila Gamonal © Jordi Verdés Padrón

Hoy, en abocados.es José Luís Conde entrevista a 8 mujeres cocineras. Todas somos mujeres emprendedoras, soñadoras, luchadoras y sobre todo, trabajadoras.

Las mujeres siempre han liderado la cocina. La historia nos muestra, que son las mujeres, las que han dominado el arte de la cocina, encargándose de transmitir la pasión y amor por cocinar para otros, dejándonos como legado sus recetas, trucos y buen hacer.

Es cierto que, en estos últimos 30 años, la percepción del mundo culinario ha ido transformándose. De ser un trabajo poco o nada reconocido, considerado como una profesión humilde dónde las haya, de repente ha dado pie a una «revolución», pudiendo disfrutar de buena gastronomía, encumbrando a grandes cocineros/as, que con gran esfuerzo y dedicación, cambiaron nuestra forma de ver este noble trabajo, que es el de trabajar en una cocina.

«LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS»

No me gusta que me comparen con nadie, sea hombre o mujer.  Creo que es una pérdida de tiempo, una estupidez por mi parte querer compararme con otros. Yo soy única e irrepetible, no quiero ni puedo compararme con otros. Es más, no quiero que me regalen nada. Tengo la fuerza, coraje y actitud necesaria para comerme el mundo e intentar superarme a mí misma.

Ahora bien, quien me conoce sabe que a mí no me gusta tener protagonismo. No estoy de acuerdo con que se necesite ser reconocida por otros para sentirte realizada o plena con mi trabajo. No considero que el salir en la tele, prensa o radio e incluso ser sumamente elogiada por otros, implique ser buena profesional.  Todo lo contrario.

Siento vergüenza cuando veo que se da más importancia o reconocimiento a nuestro sector que a otros que literalmente han cambiado el curso de la historia, salvado vidas o que con su arduo trabajo han conseguido que otros tengamos una mejor vida.

Mi abuela asunción, nos transmitió su pasión por este esclavo oficio, con mucho esfuerzo, amor y respeto al mismo.  Nunca nos mintió, siempre nos dijo que era un trabajo duro y agotador. También nos enseñó a valorar a todos los que forman parte del equipo de un restaurante, daba lo mismo que fuera hombre o mujer. Mi padre aprendió de ella. A su vez él, nos enseñó a nosotros y por lógica nosotros tenemos la obligación de liderar y cumplir con esta regla de oro.

Me siento orgullosa de ser nieta de cocinera, hija de cocinero, hermana de cocineros. Me siento orgullosa de ser cocinera y mujer.

No se pierdan el artículo de José Luís Conde en abocados, léelo aquí:  8m / Las mujeres reconquistan la cocina

Priscila Gamonal